27
22:22., Oculto debajo de un cielo nublado, un par de anteojos y una gorra, esperaba por tu llegada, sabía muy bien que solo serian un par de minutos, llegarías, y lo harías a tiempo, como siempre y pese a los contratiempos que tenias que sortear para poder estar juntos. Pese a mi poca sociabilidad, muchas personas podrían reconocerme debido al lugar donde trabajamos, si a eso le sumamos ese otro motivo que nos condena a las sombras, tal vez no es mucho, tal vez si lo es, lo que más me preocupa es que te podría pasar a ti, yo tengo poco que perder, pero jamás me perdonaría que por culpa mía tu sufrieras cualquier tipo de agravio. Fuera de eso, el escondernos es realmente excitante, el vernos y amarnos furtivamente le da un sabor inigualable a cada encuentro, encuentros que cada vez son más lejanos, pero también son cada vez más intensos, en cada uno desaparecen todos los obstáculos, nos...