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Sobre el mundo

"Querer es esencialmente sufrir, y como vivir es querer, toda vida es por esencia dolor. Cuanto más elevado es el ser, más sufre... La vida del hombre no es más que una lucha por la existencia, con la certidumbre de resultar vencido. La vida es una cacería incesante, donde los seres, unas veces cazadores y otras cazados, se disputan las piltrafas de una horrible presa. Es una historia natural del dolor, que se resume así: querer sin motivo, sufrir siempre, luchar de continuo, y después morir... Y así sucesivamente por los siglos, de los siglos hasta que nuestro planeta se haga trizas." "Nuestro mundo civilizado no es más que una mascarada donde se encuentran caballeros, curas, soldados, doctores, abogados, sacerdotes, filósofos, pero no son lo que representan, sino solo la mascara, bajo la cual, por regla general, se esconden especuladores de dinero." Schopenhauer

al final...

Al final de su vida, si el hombre es sincero y está en posesión de sus facultades, jamás va a desear recorrerla de nuevo. En vez de eso preferirá una no existencia total. Schopenhauer

Puercoespines

Un frío día de invierno, un grupo de puercoespines se apiñaron para no congelarse, calentándose con su mutuo calor. Pero pronto empezaron a sentir los pinchazos de las púas de unos contra otros, de modo que se separaron nuevamente. Ahora bien, cuando la necesidad de calor los hizo aproximarse otra vez, se repitió el problema de las púas, y así los animales oscilaban sin cesar entre dos males, hasta que descubrieron la distancia óptima que les permitía tolerarse unos a otros Análogamente, la necesidad de trato social, que nace del vacío y la monotonía de la vida de los hombres, los impulsa a reunirse, pero sus muchas cualidades desagradables y repulsivas los apartan nuevamente. No obstante, quien posea una gran reserva de calor propio, preferirá evitar la sociedad para ahorrarse problemas y disgustos. Schopenhauer

Schopenhauer & Mi

Hoy descubrí que la vida no apesta, El que apesta soy yo. Éxtasis en el acto de la cópula. ¡Eso es! Ésa es la verdadera esencia, el núcleo de todas las cosas, la meta y el propósito de toda existencia. La vida es deprimente. He decidido dedicar mi vida a meditar sobre eso. El talento se parece al tirador que da en un blanco que los demás no pueden alcanzar; el genio se parece al tirador que da en un blanco que los demás no pueden ver. Dos simpáticas empleadas coqueteaban con algunos clientes. Ésas eran las chicas que nunca lo miraban, que nunca le habían dado charla cuando él era joven ni tratado de encontrar su mirada cuando fue envejeciendo. Tenía que darse cuenta de que ese momento jamás iba allegar, que esas chiquilinas núbiles, de pechos grandes y caras de Blancanieves, nunca lo mirarían con una sonrisita y le dirían: “Hace mucho que no lo veía ...

Eudemonología

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De Wikipedia, la enciclopedia libre Eudemonología (también eudaimonología griego ευδαίμων ['feliz'] + λόγος ['tratado']). Término acuñado por Schopenhauer — Parerga und Paralipomena , 1851 — para designar el estudio o teoría de la vida feliz para el hombre en la medida de sus posibilidades. Es menester destacar, no obstante, que la noción de vida feliz, entendida dentro del estricto contexto del sistema schopenhaueriano, no está exenta de un cierto carácter contradictorio. En efecto: [...] la eudemonología [ Eudämonologie ] debe comenzar enseñando que su nombre mismo es un eufemismo y que por 'vivir feliz' [ glücklich leben ] debe entenderse solamente 'menos desgraciado' [ weniger unglücklich ], vale decir, vivir tolerablemente [ erträglich leben ]. ( Parerga y paralipómena , "Aforismos sobre la sabiduría de la vida", V. A, 1) El fundamento de este aserto lo brinda Schopenhauer en su obra capital cuando sostie...

Schopenhauer

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Cada soplo de aire que inhalamos impide que nos llegue la muerte que constantemente nos acecha… En última instancia la muerte debe triunfar, pues desde el nacimiento se ha convertido en nuestro destino y juega con su presa durante un breve lapso antes de devorársela. Sin embargo, proseguimos nuestra vida con gran interés y solicitud durante el mayor tiempo posible, de la misma manera en que soplamos y hacemos una burbuja de jabón lo más grande y larga posible, aunque con la certeza total de que habrá de reventarse.